QUE SEA YO BUEN VINO, SEÑOR
Que ponga la palabra oportuna donde se desarrolle el desconcierto.
Que irradie música y alegría cuando brote la tristeza y la angustia.
QUE SEA YO BUEN VINO, SEÑOR
Que hable de Ti y de tus hazañas aún en medio de incomprensiones y vacíos.
Que lleve la esperanza y el optimismo a un mundo que llora.
Que cargue las tinajas de los corazones con tu Palabra Viva.
Que convierta el vinagre de muchas historias en dulce vino de tu fraternidad.
QUE SEA YO BUEN VINO, SEÑOR
Que, con María, también abra los ojos y descubra las necesidades de los demás.
Que sepa mirar de corazón a corazón para comprendernos.
QUE SEA YO BUEN VINO, SEÑOR
Que sepa darte gloria con mis obras, bendecirte, por tanto signo que realizas.
Que sepa agradecerte, por tanta misericordia que regalas.
Que sepa alabarte, por mirarme al corazón.
QUE SEA YO BUEN VINO, SEÑOR
Gracias, Señor, tu vino alegra la mesa de toda nuestra vida.
Que en este Año de la Misericordia, como buen vino,
sea capaz de ofrecer tu Palabra con mi voz
– tu presencia, con mi entrega…
– tu fortaleza, con mi testimonio…
– tu amor, con mi caridad…
– tu corazón, con mi comprensión…
– tu reino, con mi forma de entender y de vivir la vida sencilla…
Amén