El Plan trianual tendrá el siguiente contenido:
Primer año (2016): “Transformación misionera de la Iglesia en Madrid”
- Provocar en los creyentes un dinamismo de salida.
- Hacer posible que los discípulos tengan una alegría misionera.
- Vivir una intimidad itinerante.
- Hacer de los cristianos discípulos que se involucran, acompañan, fructifican y festejan.
Segundo año (2017): “Desafíos, tentaciones y búsqueda del espíritu verdadero del evangelizador”
- Vivir en estado permanente de conversión.
- Renovarse asumiendo la fidelidad a Cristo que nos llama a una permanente reforma. Reformar estructuras para que siempre sean misioneras.
- Descubrir la novedad que tiene que tener la Parroquia y la amplitud de la misma.
- Todas las instituciones eclesiales unidas en torno a la misión de la Iglesia formulada en la parroquia aportando su fervor evangelizador y su capacidad de diálogo con el mundo.
- Vivir desde el corazón del Evangelio, concentrándonos en lo esencial, en lo bello, en lo más grande y en lo más necesario.
- Hacer de la Iglesia, madre de corazón abierto.
Tercer año (2018): “el Pueblo de dios que vive en Madrid anuncia el Evangelio y descubre la repercusiones personales y sociales “
- Salir a ofrecer a todos la vida de Jesucristo.
- Oír sin cansarnos lo que nos dice Jesús: “¡Dadles vosotros de comer!”
- Ver dónde se produce la crisis de la comunidad cristiana
- Desafíos que tenemos en nuestra Archidiócesis de Madrid: ataques, indiferencias, desencantos, reduccionismos a lo privado, la familia, el matrimonio, los jóvenes, la infancia, la cultura no evangelizada del pueblo, la presencia de Dios en la ciudad, la nueva época que se está gestando.
- Tentaciones que tenemos los cristianos, y aportes que la Iglesia puede hacer en el momento actual.
- Vivir una espiritualidad misionera.
- Presencia en los medios de comunicación social.
- Fervor y audacia que genera la relación con Jesucristo.
- Todo el Pueblo de Dios. Un pueblo para todos, un pueblo con muchos rostros, un pueblo en el que todos son discípulos misioneros. Anunciando el Evangelio: sacerdotes, miembros de la vida consagrada, laicos cristianos.
- Todos al servicio de la comunión, haciendo posible que ardan los corazones de los hombres.
- Dimensión social de la evangelización: tareas urgentes.
