El Espíritu de Dios está en mi corazón,
me llamó y me puso a su lado.
Comprendí lo que debo hacer,
“Él me ha enviado a llevar la buena noticia a los pobres,
a decir a los cautivos que nunca más estarán encarcelados,
a decirles a los ciegos que pueden ver,
y dar la libertad a los oprimidos,
y a decir a todos la noticia de que el reinado de Dios ha llegado.”
No lleves gran cosa en tu equipaje,
no vale la pena llevar dos camisas.
El trabajador puede ganar lo que le hace falta,
No te inquietes por lo que tendrás que decir,
no te inquietes, porque aquel día
el Espíritu de Dios hablará en tu corazón.
(Palabras de la beata Teresa de Calcuta)