Hay algunas actitudes pastorales y espirituales que en la nueva edición del Misal aparecen más subrayadas que antes para que nuestra celebración sea en verdad provechosa.
- La importancia del silencio a lo largo de la celebración. Se recomienda observar unos breves momentos de silencio después de cada Lectura, para que “con la gracia del Espíritu Santo, se perciba en el corazón la Palabra de Dios y se prepare la respuesta a través de la oración”; en el acto penitencial, después de la Oración o prolongar un clima de recogimiento después de la Comunión.
- El respeto a lo sagrado. Se nota claramente la preocupación para que todo se realice con sumo respeto, superando una excesiva “familiaridad” que se haya podido introducir. Ante todo, para la Palabra, en la proclamación del Evangelio. El Misal invita repetidamente que se veneren el Evangeliario y el Leccionario. Al hablar de la Comunión, dice que “a los fieles no les es lícito tomar por sí mismos ni el pan consagrado ni el Cáliz, y menos aún pasárselos entre ellos”.
También se acentúa el carácter sagrado de la celebración. Así a la palabra “asamblea” se le añade “sagrada” o “litúrgica”; los “ministros” son “sagrados”; el sacerdote “preside la asamblea” o “preside la celebración o la Eucaristía”. Todo esto quiere evidenciar que aquí se trata, no de una comunidad meramente humana, sino de unos fieles enriquecidos con el sacerdocio bautismal y celebran un Misterio sobrenatural.
- Es notable la importancia que la actual edición da a la belleza y la estética que deben acompañar a la celebración eucarística.
- Esta “Institutio” pide a los ministros equilibrio y moderación en los varios momentos de la Eucaristía, de modo que las celebraciones no sean monótonas, frías o incoloras, sino participadas, festivas por el canto y la belleza; no precipitadas, sino con ritmo sereno; no deben ser caprichosas, desproporcionadas e interminables.
- También insiste en la recomendación de flexibilidad y adaptación de la celebración de acuerdo con la sensibilidad de cada región o comunidad.